Sexo liberal y cuarentena: Entrevista a @nosecarlos1

Sexo liberal y cuarentena: Entrevista a @nosecarlos1

Planteamos a nuestros amigas, amigos y seguidores una serie de preguntas para saber cómo están llevando su vida sexual en esta cuarentena y en general de su experiencia liberal o sexual, en general. Podéis hacerlo solteros, en pareja conviviendo, en pareja sin estar juntos confinados…. (consensuando las respuestas por video llamada, por ejemplo, puede ser divertido) Si os animáis a participar solo tenéis que responder al cuestionario y mandárnoslo a hola.tsex@gmail.com

 

Un amigo de Twitter se ha animado a contestar y contarnos cómo se siente, sus inquietudes, algunas aventuras que ha tenido.. le apetecía contarnos cosas, y ha contestado a nuestras preguntas de esta manera:

 

  • Situación personal

Casado, atrapado en un matrimonio donde ya no queda nada de amor pero donde en este momento, es más fácil seguir viviendo «como si» que embarcarnos en un proceso de divorcio… Es algo pensado, pactado y consensuado por ambas partes.

 

  • Edad (si quieres)

48 jóvenes años

 

  • Preferencias sexuales (Bi, Hetero…)

Respetando a todo el mundo en su libertad gusto y preferencia, me considero heterosexual, aunque en alguna ocasión esporádica he probado algún contacto con otro hombre.

 

  • ¿Te consideras liberal? Swinger, Single en busca de pareja, en búsqueda de disfrute?

Me considero single y liberal. El hecho de estar «solo» me permite definirme así. No busco pareja, pero sí gente a la que conocer con la que poder conectar para pasarlo bien todos.

 

  • En el caso de ser liberal, ¿cuánto tiempo llevas con esta preferencia?

A primeros de 2018 empecé a entrar en este mundo, aunque el hecho de hacerlo solo y en mi condición de hombre, pues es bastante complicado, pero no imposible.

 

  • ¿Cómo decidisteis empezar?

Decidí explorar esta forma de vivir el sexo en el momento que mi matrimonio tenía carencias de todo tipo, incluídas las sexuales y aconsejado por una buena amiga que me habló de esta forma de ser.

 

  • ¿Cómo fueron vuestras primeras experiencias? 

Mi primera experiencia con otra mujer liberal fue a través de una página de contactos gratuita liberal. Conocí a una mujer de condición sumisa con la que pude disfrutar de varias citas y encuentros y que me fue mostrando otras formas diferentes de vivir el sexo distintas al sexo vainilla. Después gracias a dicha web y a Twitter he tenido la suerte de conocer a más personas con las que relacionarme, tanto mujeres como parejas.

Mi primera experiencia con otra pareja, conocida gracias a esa web (prefiero no publicitarla) fue una mezcla de sensaciones; quedamos, buen rollo y acabamos en casa de ellos; eran novatos, su primera vez; pero en un momento dado de la experiencia él no deseaba continuar y al final pues la experiencia no fue lo que todos deseábamos.

 

  • Cuéntanos alguna experiencia sexual inolvidable.

Te lo pongo antes, pero el hecho de recordarlo, de escribirlo intentando darle un toque lo más realista que recuerdo, me ha excitado de tal manera que no he tenido más remedio que masturbarme tras su redacción…

 

Todo lo que lees es la realidad, lo que sucedió, aunque pueda parecer fruto de mi imaginación no lo es… Me ha quedado un poco largo, pero he querido reflejar lo vivido…

 

Mi primera cita con mi amiga M, por los bares de La Latina, fue una noche de un viernes del verano de 2018. Nos citamos en El Viajero y nos reconocimos porque habíamos detallado nuestra ropa antes de vernos. Pedimos algo tras reconocernos y presentarnos y comenzamos a charlar un poco de cómo eran nuestras vidas y porqué estábamos dados de alta en la página.

El caso es que hubo conexión en cuanto a la comunicación y surgió una charla tendida y fluida donde ella me contó que vivía en Aranjuez. Como estábamos muy a gusto seguimos tomando ella su vino blanco yo mi cerveza durante unos cuantos bares. En uno de ellos surgió el primer acercamiento y totalmente involuntario por cierto, ya que en un leve empujón que yo sufrí por un cliente, acabé tocando con mi dura polla su cadera; estaba dura porque poco a poco M que llevaba un vestido con botones por delante, había ido desabrochando alguno de sus botones y cuando le apetecía con su mano desplazaba ligeramente su vestido permitiendo que mis ojos contemplasen sus bonitos y desnudos pechos.

En ese momento, cuando ella me notó, el lenguaje fue subiendo de intensidad y en un momento inesperado para mí, ella me besó con su lengua introduciéndose en mi boca…

La verdad que estaba siendo todo muy bonito y caliente, pero me comentó que llevaba muchas horas fuera de casa y necesitaba cenar algo, para lo cual le propuse ir a cenar a El Almendro, lugar típico de huevos rotos y raciones, situado en la calle El Almendro 13 (te dejo la reseña por si queréis acudir un día).

Mientras íbamos andando seguíamos besándonos de vez en cuando y nuestras manos ya tenían mas confianza para acariciar por fuera de la ropa…

Al llegar nos dieron una mesa en la planta de abajo del local y tuvimos la suerte de que enseguida nos quedamos solos, suerte porque eso hizo que además de cenar pudimos dar un paso más.

M tras comprobar que estábamos solos, sentados en una mesa uno al lado del otro picando una exquisita ración de huevos rotos, ocasionalmente levantaba su vestido y me dejaba ver su sexo con una cuidada muestra de vello púbico, y por mucho que yo deseaba acariciar aquella joya, ella lo impedía; mi excitación además de obvia era muy evidente y ella de vez en cuando aprovechaba para desde fuera del pantalón, sobar mi duro paquete, lo cual me llevaba a momentos de apuro por no correrme ahí mismo.

Llegó el momento del café y el camarero nos advirtió que se acercaba la hora de cierre y que si queríamos algo mas llamásemos porque estaban arriba recogiendo ya la cocina y las cosas. M ni corta ni perezosa se desabrochó un poco más el vestido por su parte superior para que yo pudiese ver perfectamente sus pechos pero sin permitirme tocarlos, poseerlos, acariciarlos. Desabrochó los botones de mi pantalón vaquero y sacó mi polla durísima y mojadísima fuera de los calzoncillos y en ese momento sin yo perder de vista sus pechos me masturbó con su mano al ritmo que ella deseó, sacando de mi una deseada corrida que ella contuvo en su mano cerrada sobre la punta de mi polla mientras yo tuve que taparme mi boca con una mano para que no se oyesen mis jadeos.

M se levantó y se fue al baño y tras unos minutos que yo aproveché para volver a meter mi polla húmeda y goteante en los pantalones, ella volvió como si aquí no hubiera pasado nada perfectamente aseada y con los botones de su vestido abrochados de nuevo. No teníamos más tiempo para seguir allí así que pagamos y nos fuimos.

Al salir le comenté la opción de buscar un hotel cerca para encerrarnos hasta el día siguiente, a lo que ella accedió gustosamente. Pero tras buscar por la zona, no logramos encontrar habitación libre, con lo que M propuso que le acompañase dando un paseo hasta donde los búhos para volver a Aranjuez, al lado de la estación de Atocha; fue un paseo de nuevo caliente, con caricias roces y besos de vez en cuando apoyados en la pared como dos adolescentes.

Al llegar, lo hicimos con mucha antelación; aún quedaban unos 45 minutos hasta el siguiente búho. Le comenté para ir a la calle del Doctor Drumen (en una plaza por donde se entra también al museo Reina Sofía) a un bar de tapas a tomar algo para no estar en la calle a lo que accedió gustosamente… pero en el momento de entrar cambió de opinión y me dijo que mejor nos sentábamos en un banco de la plaza y así nos daba el aire mientras charlábamos.

Así que buscamos un banco libre y allí nos fuimos y tras yo sentarme y de una forma inesperada para mí, ella se sentó sobre mis piernas a horcajadas mirándonos cara con cara, e inmediatamente me dijo al oído: mastúrbame…

Mi mano derecha recorrió su pierna izquierda y descubrió su muy húmedo sexo y un clítoris receptivo que reaccionaba muy bien a los tocamientos y caricias con mi dedo y para evitar que alguien oyese sus gemidos comencé a besarla profundamente mientras el ritmo de mi dedo y el ritmo de sus caderas se acompasaron hasta el punto de conseguir que M tuviese su merecido y buscado orgasmo.

Tras terminar y recuperar ella un poco de oxígeno, nos levantamos y entonces sí, entramos en el bar a tomar la última del día y donde estuvimos charlando de lo mejor de nuestro encuentro hasta que ya era hora de volver a la cola del búho, donde nos despedimos con el firme propósito de volver a vernos…

 

La segunda cita con mi amiga M, en su casa en Aranjuez, fue la mañana de un domingo, menos de dos días después de nuestra primera cita.

Desde que despertamos el sábado, no paramos de escribirnos vía whatsapp, primero recordando la primera cita y después dejando volar la imaginación, volvíamos a estar muy excitados, así que acordamos una cita el domingo a las 7 de la mañana en Aranjuez; ella tenía un compromiso a partir de las 12 de la mañana en Madrid, así que decidimos madrugar, aunque yo más porque necesitaba 50 minutos de coche para llegar.

M me pidió si era posible que llevase un delantal y un plumero sin darme más explicaciones, cosa que accedí y compré en un chino durante la tarde del sábado.

Aparqué sin ningún problema en la calle donde M me indicó que vivía y subí a su casa. Sin tocar el timbre de la puerta de casa ni encender la luz de la escalera como ella me indicó, se abrió la puerta y entré sin que pudiese ver nada. Tan pronto cerró la puerta me indicó que me quedase quieto y me vendó los ojos impidiendo a partir de ahí mi visión. Me pidió que le diese el delantal y el plumero y le di la bolsa de plástico donde los llevaba.

Sin decir nada más, procedió a desnudarme y totalmente desnudo me dijo que era una sirvienta muy sucia y además con algunos dedos suyos (supongo) me dio un pequeño azote inesperado en mi ya muy dura polla… Algo dolió, peo el deseo era mayor… Sin más preámbulo me cogió de la polla y me metió en su ducha y procedió a mojar solo mi cuero con agua tirando a fría, mientras me decía que era una sirviente muy sucia y me tenía que lavar, así que con sus manos impregnadas de jabón (supongo) procedió a lavar mi cuerpo, todo mi cuerpo, cada rincón de mi cuerpo. 

No sabría cómo describir la sensación que viví mientras ella con su mano enjabonada me masturbaba pero también echaba agua casi fría fría sobre mi polla, era algo que nunca había experimentado, la verdad, y creo que nunca me hubiera corrido así sintiendo el agua fría. 

Tengo otro recuerdo más agradable y es que cuando me limpiaba mi culo, mi agujero, introduciendo su dedo (o dedos, no sabría precisarlo) ahí cambió a agua caliente y he de decir que era muy muy placentero, pero en ningún momento me corrí pero porque ella no quería que me corriese.

Cuando ya me vio limpio, me secó cuidadosamente con una agradable toalla al tacto y me uniformó y en ese momento me quitó la venda de los ojos. Pude verla a ella y a mi: ella iba vestida con un bonito antifaz veneciano, un corsé de cuero que resaltaba aun más sus pechos, unos pantis negros tipo rejilla que mostraban su sexo y sus aledaños con una abertura en la entrepierna y unos bonitos zapatos de tacón, aunque no con demasiado tacón. Yo me ví en un espejo y llevaba una cofia en mi cabeza, me había puesto un sujetador sin relleno y un tanga pequeño para mi talla (nos reímos un poco cuando me lo puso y yo aún estaba con los ojos vendados), era tan pequeño que mi polla estaba siempre fuera y hacia que mis huevos saliesen por los costados de una forma un tanto ridícula. Llevaba también el delantal que yo había comprado y el plumero estaba dejado sobre una mesa. Y comenzamos. 

M deseaba desayunar así que me ordenó hacerle un buen café con leche y un par de tostadas con mantequilla. Entré en la cocina para ponerme a ello, localicé la cafetera, el café, la tostada y la tostadora; M mientras estaba sentada en una silla observándome. Puse la cafetera y la tostadora y mientras controlaba que no se quemasen las tostadas, M se colocó a mis espaldas y sin permitir girar mi cabeza, comenzó a meterme mano y a manosearme hasta conseguir que mi polla se pusiese dura otra vez.

Se volvió a sentar y terminé de preparar las tostadas mientras terminaba de salir el café y se las acerqué junto con la mantequilla. Al ir a por un cuchillo para untar la mantequilla, no me lo permitió ya que agarró mi dura polla y la metió en la mantequilla impregnándomela toda para después proceder a untar cada tostada; es una increíble sensación creerme. Cuando terminó de untar las tostadas, procedió a limpiar mi polla llena de restos de mantequilla con su lengua, con su boca, y cuando no me la estaba chupando, me daba azotes en el culo y me decía que no me podía correr, cosa que me costaba horrores cumplir.

Me salvó que en la cafetera ya había subido el café y pude escapar de su hambrienta boca jajaja, así que busqué una taza, eché la medida de café que me dijo (casi lleno) y cuando le pregunté si leche fría o leche caliente, me dijo que la quería tirando a caliente y que me acercase con la taza a su lado; dejé la taza al lado de las tostadas y antes de poder reaccionar metió mi polla en su boca y con rápidos movimientos de su cabeza hacia adelante y atrás hizo que me corriera pero no en su boca sino sobre su café y de ese modo ya pudo prepararse y tomarse su café con leche.

Una vez que terminó de desayunar conmigo a su lado de pie me dijo que fregase el desayuno pero sorpresa mía, gotas de mi semen habían caído al suelo, al estar de pie los restos fueron al suelo, así que me gané un castigo allí mismo: me tumbé sobre sus piernas y según me iba azotando mi culo con su mano, me hizo ir contando los azotes. Fueron 20.

Después procedí a limpiar la cocina, mis restos en el suelo incluidos y ella aprovechó para irse al salón.

Cuando terminé fui al salón ya que me estaba esperando y dándome el plumero me dijo que procediese a quitar el polvo de una bonita librería llena de libros que tenía, así que en ello me apliqué; de vez en cuando ella se acercaba y acariciaba distintas partes de mi cuerpo, consiguiendo de nuevo volver a excitar tanto mi mente como mi polla; nunca me permitía quitar la vista de la librería, así que cuando terminé y pedí permiso para otra tarea, me permitió girarme y allí estaba M, sentada en el sofá, bien abierta de piernas, tocando su sexo que tenía pinta de estar muy muy mojado.

Al lado del sofá donde estaba sentada había colocado una tela grande, como de esas gigantes q se ven en la playa en verano. El hecho de verla así, hizo crecer mis ganas, mis ansias y M, que además de tocarse, tenía un ritmo muy sensual de movimientos según se acariciaba, me permitió acercarme y ponerme a su lado. Me pidió inclinarme ante sus pies y me permitió lamer sus tobillos, sus piernas, pero sin sobrepasar nunca la rodilla, a veces metía sus dedos en mi boca, dedos con los que ella se acariciaba e introducía en su coño mojadísimo; manjar de diosa, néctar para mi boca, hasta que me pidió de nuevo ponerme de pie. Esta vez estaba entre sus piernas abiertas y ella en el sofá, el corsé se lo había desabrochado y tenía ahí delante sus preciosos pechos, seguía jugueteando con sus dedos y su sexo, hasta que me cogió la polla y me empezó a masturbar rápido, con movimientos desde la base de mi polla hasta la punta, cada vez con un ritmo superior hasta que cuando ya me iba a correr ella me indicó que lo hiciera en sus pechos y me acerqué para satisfacer sus deseos corriéndome como un perro en celo sobre la suave piel de los pechos de M.

Tan pronto yo termine, me dio una bofetada no muy fuerte y me dijo que era un cerdo por haber manchado su piel y me obligó a lamer parte de mi corrida (teníamos pactado hacer un poco de esa práctica, sin exceso) para después con parte de mi corrida en mi boca, proceder a besarla como ella deseaba.

En esa situación no permitió que perdiese mi erección, a base de seguir masturbándome y de meterse en su boca mi polla, porque seguido faltaba lo mejor; tras colocarme un preservativo M deseaba ser penetrada por mí, así que yo de rodillas ante el sofá, ella sentada abrazándome con sus piernas abiertas, procedí a meter mi polla en aquel sexo caliente y mojado como pocos he conocido y procedí a follarme a M al ritmo que ella me indicaba, rápido, duro y fuerte, que podía aguantar pues ya me había corrido yo dos veces y la segunda hacia escasos minutos, con lo que mi aguante ritmo y profundidad fue lo que M deseaba en ese momento hasta que cogiendo de mi culo con fuerza M alcanzó el orgasmo que deseaba.

En esta ocasión yo no pude correrme y así se lo indiqué, que no había llegado al final, así que procedió a desnudarme del todo y me ordenó masturbarme yo mismo para sus ojos delante de ella, mientras ella acariciaba mi cuerpo, mordía mis pezones y metía algún dedo suyo en mi culo hasta que ya por fin y costándome muchos esfuerzos pude correrme ante M…

En ese momento, eran las 10 de la mañana más o menos, dimos por terminado el encuentro y nos fundimos en el sofá los dos desnudos en un largo abrazo y rato de caricias mutuas, hasta que compartimos ducha y ya nos  volvimos para Madrid, acercándola en mi coche adonde ella había quedado…

 

Nota: Durante unos 6 meses M y yo mantuvimos varios encuentros más, todos muy sentidos y vividos, pero por circunstancias de la vida, temas laborables, tuvo que abandonar Aranjuez y aunque yo no estaba de acuerdo, ella decidió romper el contacto conmigo… Le he escrito algún mensaje de whatsapp que los lee y no responde y algún mail también con idéntico, pero nunca he llegado a llamarla porque no quiero invadir esa parcela suya de privacidad.

 

  • ¿Qué es lo que más os gusta hacer y con quién?

Me encanta adoptar el rol de Sisí o de hombre caracterizado de mujer interpretando el rol de sirvienta sumisa; pactando siempre los límites, donde sea una mujer quien ejerza de ama o de domina y donde aparte de las situaciones que se vivan, no falte nunca el componente sexual.

También me gusta adoptar el papel de voyeur, de ver y mirar sin participar.

 

  • ¿Qué tipo de personas buscáis y dónde lo hacéis?

Busco personas que no solo sean para un encuentro, sino que pueda surgir algo o mucho de amistad, que tengamos buen rollo y feeling mutuo y que tengamos claro que es para vivir el sexo de una manera consensuada donde todos disfrutemos y nos divirtamos. Como no dispongo de un lugar (casa propia) pues en mi caso recurro a hoteles por horas o en casa de la otra persona si es que así lo desea.

 

  • ¿Qué consejos daríais a la gente que están empezando?

Mi consejo sería no tener prisa, que siempre, una vez que se establezca contacto, siempre siempre haya una primera cita donde verse en persona y charlar para comprobar si hay afinidad y atracción. A partir de ahí, que empiece la función.

 

  • ¿Cómo lo llevas sexualmente hablando con esto de la cuarentena?

Pues en estos momentos la única forma de sexo en mi vida consiste en darme placer a mí mismo, y cuando apetece, recurro a la masturbación intentando ser imaginativo; con una mano, con la otra, solo de un modo suave con uno o dos dedos con leves caricias en la punta, usando lubricante para modificar las sensaciones, jugando con un dedo en mi culo… En fin, intento variar el menú, que no sea siempre el mismo plato jajaja… Y por lo general, me basta con mis calientes pensamientos, pero sí recurro a ver porno online, mis temáticas favoritas son porno lésbico o porno de tipo BDSM sin que sea muy gore o muy sádico.

 

  • ¿Cómo te está afectando?

Afecta en el sentido que no puedo mantener ningún encuentro presencial con nadie jajajajajaja, pero es lo que toca en estos tiempos y aguantaremos lo necesario que ya volveremos a salir de nuevo y a juntarnos y mezclarnos con objeto de retomarlo 😉

 

  • Y cualquier cosa que se te ocurra.

Ahora mismo me pillas jajajaja… pero prometo que si se me ocurre cualquier cosa, os la transmitiré a este correo… Quizás transmitiros un par de deseos… El primero es no haber conocido este mundo liberal swinger antes en mi vida, es muy apasionante y gratificante cuando se encuentra con quién compartirlo… El segundo es que si lo hubiera conocido antes, me hubiera gustado probarlo con mi aún mujer, quizás hubiera hecho bien en nuestro matrimonio… quién sabe…

 

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