Regla swinger de las cuatro “C”

Regla swinger de las cuatro “C”

He de reconocer que esta idea no la hemos leído en ningún manual swinger. Ni siquiera nos ha hablado de ella ningún amigo o amiga del mundillo. Aún así te invitamos a leerla de todas formas y a valorarla por ti mismo. Luego, si te apetece, puedes compartir con nosotros tu opinión. 

Comunicación, compromiso, confianza y complicidad. Es imposible que una pareja swinger funcione si no sigue estas cuatro premisas.

La comunicación es la base de todo. Cada uno tiene sus fantasías, sus deseos, sus pasiones… y no tienen por qué ser las mismas que las de la otra mitad de la pareja. Es fundamental hablar sobre ello y dejar las cosas bien claras antes de afrontar cualquier experiencia sexual con otras personas. Hasta dónde queréis llegar, qué os gustaría hacer y qué no, con quién, cuándo, en qué lugar…

No hay que olvidar que la pareja es lo primero. Hacer un trío o un intercambio de pareja es solo por diversión, por un mero placer sexual y por tanto no hay que esperar que haya algún tipo de vínculo sentimental con esas otras personas que comparten contigo una relación sensual o sexual. El compromiso con la pareja ha de estar por encima de todo.

Todo fluye mejor en todos los aspectos si tienes confianza en ti mismo y en tu pareja. Confianza en saber que vuestra relación de pareja es lo primero y lo más importante y que no os van a afectar las relaciones que tengáis con otras personas. Confianza en saber que si uno no está a gusto se deja lo que se esté haciendo sin necesidad de preguntar porqué. O confianza en saber que ninguno de los dos se va a saltar las normas preestablecidas ni va a hacer nada que pueda molestar o disgustar al otro.

Una de las cosas que diferencian a una pareja abierta de una pareja swinger es la complicidad. Es de cómplices el realizar una actividad sexual de forma conjunta, independientemente de si es un trío, un cuarteto o cada uno por su cuenta si cada miembro de la pareja comparte con el otro sus experiencias, sus vivencias, sus emociones, sus sentimientos, sus deseos… y también sus miedos o preocupaciones.

Lorena y Mario.

Deja una respuesta